Kilómetros muertos: qué es en el negocio de las grúas
Los kilómetros muertos (o kilómetros en vacío) son los que la grúa recorre sin vehículo arriba: de la base al punto del servicio y del punto de entrega de regreso. No siempre se cobran, pero siempre cuestan: diésel, casetas, desgaste y horas de operador.
En servicios locales los kilómetros muertos se absorben en el banderazo. En foráneos largos son la variable que decide la rentabilidad: un traslado de 300 km puede implicar 600 km reales de la unidad. Por eso algunos contratos pactan cobrar un porcentaje del kilómetro en vacío o fijan la base de cobro desde la salida de la unidad.
Medirlos por servicio permite saber qué clientes y qué rutas dejan margen real y cuáles solo mueven la flotilla.
Los reportes de GRUALINK cruzan ingresos contra gastos por servicio y por grúa (diésel, casetas), lo que hace visible el costo de los traslados en vacío por ruta y por cliente.